El arte de la pirotecnia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

          Los griegos nos dejaron, con sus palabras, muchas de las raíces de las nuestras actuales. De " piro " ( fuego ) y " téjne " ( arete ) nació esta palabra " pirotecnia " que es el arte de todas las intervenciones con fuego, especialmente en diversiones y festejos.

          No olvidemos que los chinos fueron los padres de la polvora y tanto ellos como los egipcios transmitieron sus conocimientos a los griegos y romanos y a través de ellos nos llegó el legado. Antes de conocerse la polvora ciertos efectos eran preparados partiendo del salitre. Existe una receta histórica que se puede consultar en el libro de Marco Greco y que estaba prevista para preparar el " fuego volante ". La receta decía así: " Tomese una parte de colofonia, otra de azufre vivo,. . .partes de salitre; despues de pulverizados y mezclados se disuelven en aceite de linaza o laurel. La mezcla así obtenida se coloca en tubos o cañas, se encienden éstas por un extremoy volarán hacia el sitio que querais. . ." Y ahora escuchando las palabras de Marco Greco recuerdo que cuando era niño un amigo me facilitó una receta para fabricar bengalas caseras mezclando azufre con pastillas de clorato; habian pasado veinte siglos pero mi amigo algo conocía de las recetas de Marco.

          Mas tras la caída del Imperio romano, estos festejos entraron en decadencia para resurgir despues. Los árabes tuvieron mucho que ver en este asunto. Por ejemplo, ya en el siglo XIII, Nedjem Eddin Hassan Alzammah, escribe ( naturalmente en árabe ) una obra donde podemos encontrar algunas recetas interesantes :

" Flor de jazmin: salitre,10 partes en peso; azufre 2; carbón 3; limaduras 5

Flor experimentada: salitre, 10; azufre 1 1/4; carbon 2 1/4, limaduras 3

Luz de Luna: salitre, 10; azufre, 3; carbón 1/2; piedra de incienso 1/2

Otra luz de la luna: salitr,e 10; azufre, 2 1/8; arsénico 7/8;

Nueva luz de la luna: salitre,10; azufre 2 1/2; arssénico 2 1/2; blanco de abayalde 1/2;

Garbanzos: salitre,10; azufre 2 1/2; piedra de incienso 1/4

Volantes: salitre, 10; azufre 1/2; carbón 3 " y llegó mas lejos facilitándonos la receta del

" Cohete volante y loco: tomese un total de 2 3/4 roff ( libras ) y 7 1/2 onzas medida de Damasco, a saber : salitre, 12 dracmas; azufre 1 1/2; carbón 2 3/4. Se pulveriza bien y por separado cada uno de los ingredientes, en seguida se une el carbón al salitre, volviendo a triturar la mezcla, se humedece continuamente con saliva y se echa encima el azufre pulverizado."

          Desde entonces ya las crónicas de los Reyes de Aragón y Condes de Barcelona nos hablan de fuegos de artificio y todo ello quedó profundamente erradicado en los reinos de Valencia y Murcia. Nos estamos refiriendo a varios siglos antes del Descubrimiento de América. Es decir cuando aun no teníamos noticia de la existencia de América, Valencia ya era un reino en el que los fuegos artificiales tenían una considerable importancia. Los moros de aquella época eran grandes aficionados a celebrar las " fiestas de pólvora ". Y , mas adelante, existe un grabado de 1585 donde se reproducen los cohetes y otros artificios.

          Los maestros pirotécnicos constituían una autentica casta que sentía verdadero celo por su arte. En ello tuvo mucha influencia todo el mundo de la alquimia. Lo cierto es que constituían un mundo aparte, difícil de entrar en él:; los conocimientos e transmitían de padres a hijos y de maestros a aprendices. Se sentía bastante rechazo a dejar nada escrito por miedo a que cayese en manos extrañas. El secreto constituía el gran lema de ese mundo.

          La importancia de la polvora en todo el mundo levantino se dejó sentir en Francia y su Rey Luis XV era gran entusiasta de los fuegos artificiales. Los franceses profundizaron en la técnica y, ya en el siglo XIX empleo dos nuevos elementos: el clorato de potasa y el nitrato de estronciana. Quizá sea en 1883 cuando comienzan a publicarse tratados cientificos en pirotecnia lo cual va a permitir , por una parte dar mayor seguridad y por otra estudiar la posibilidad de crear nuevos efectos. Entre los elementos que un pirotécnico podría emplear se encuentran la polvora, en sus distintas clases, limaduras de cinz, hierro y acero, estaño, antinomio, cobre, latón, mica, ácidos y bases, clorhidratos, fluoruros, sulfatos, nitratos, claratos, carbonatos, arseniatos, fosfatos, cromatos, plombatos, acetatos, picratos, almidones, féculas, dextrina, azúcar, alcohol, goma arábiga, colofonia, resina, parafina, licopodio, . . .

          Como puede apreciarse el arte de la pirotecnia es algo muy importante y que requiere un gran conocimiento de las substancias básicas y de los elementos quimicos. La pirotecnia moderna necesita conocer los equivalentes químicos de lo que utiliza, sus propiedades y características. Cuando contemplamos la belleza de una pólvora es preciso tener presente lo que supone poder llegar a ese punto, lo que necesita saber un pirotécnico para poder ofrecernos ese espectáculo.

 

     
     
     
     

 

 

 

 

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