Este tipo de bailarín, representante genuino de la danza flamenca y gitana tenemos que fomentar. Y Carmona me comentaba que el lo intenta todos los días en su academia. Y yo le respondía: ni el mejor director ni el mejor coreógrafo podría conseguirlo; hay cosas que se aprenden pero otras las da Dios, hay que nacer así y con el espíritu gitano. Los secretos y el embrujo, el duende y todas las formas y fantasía de ese mundo, Dios lo entregó al mundo gitano e irán con él a la tumba. Lo único que podremos hacer es cuando miremos a alguien a los ojos, sabremos si tiene ese alma. . .si la tuviera habría que reclutarlo para esta empresa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

     
     

 

 

 

 

 

     
     

 

 

 

 

 

     
     

 

 

 

 

 

     
     
     
     

 

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