EL IMPERIO DE LOS HOMBRES PEQUEÑOS

 
     
     
     
 

              Hay hombres que su valía intrínseca les permite ser normales, pero otros carentes de aquella, necesitan aparentar una superioridad de la que carecen; estos son los hombres pequeños. Los primeros, los hombres que tienen más dotes, van forjando su espíritu sin influenciarse por complejos, van desarrollándose con una gran naturalidad, afrontan la vida, tal y como viene, entre gracias y desgracias, pero serian capaces de resurgir de sus propias cenizas, como el ave Fenix; en suma son seres típicamente "buenos", almas grandes. Generalmente aman la libertad y tienen una visión totalmente equilibrada sobre los diferentes acontecimientos de la vida. Cuando esa valía, esas cualidades se incrementan y perfilan en algunos, nos encontramos ante el virtuoso.

             Y ¿Como es el hombre normal?. Nosotros no creemos que el hombre es un lobo para el hombre, como en algún momento, alguien dijo. Pensamos que conforme  la humanidad va educando su espíritu, con el transcurso del tiempo, también el hombre se va haciendo bueno, incluso, mejor. Si pensamos tan solo que el hombre por naturaleza es bueno quizá cayésemos en una gran ingenuidad. Consideramos que para afrontar el asunto hay que adoptar una postura realista lo que nos evidencia la existencia de seres nobles y de otros que no lo son tanto e, incluso, otros que claramente se manifiestan como innobles. Si observamos el comportamiento del ser desde que da sus primeros pasos veremos contrastada tal aseveración: dos niños están jugando y uno le quita al otro su juguete; ello es cierto, pero también lo es que no todos actúan así. Y esos niños conforme van creciendo y adquiriendo conocimientos deben ir formándose y en la medida que esa formación sea la adecuada y vayan asimilando los principios que deben de regir sus vidas los comportamientos serán el resultado de tal obra. De ahí que la educación primaria sea tan importante porque es cuando la persona va modelando cuanto va a ser en un futuro y en la medida que se van consolidando los conceptos podrá llegar a formar el criterio.

             Pues bien, dentro del hombre normal, concurren aquellas cualidades, en mayor o menor grado, aquella valía intrínseca, mas o menos acentuada, que le permiten desenvolverse en un orden normal de cosas.

             Pero frente a la normalidad, existen unas excepciones constituidas por aquellos hombres, que carentes de esas cualidades, necesitan mostrar, aparentar una superioridad. Se trata de los "hombres pequeños", los acomplejados, los tímidos... Y los que no sabrían vivir normalmente, siendo un ciudadano mas porque se sienten incapaces e impotentes y tienen que recurrir a una apariencia, a una fachada anímica, que les situé en un plano distinto, para sentirse alguien. Pero no todos los hombres   que detectan una postura de superioridad o poder, son hombres pequeños, sino que a veces, también son hombres normales que por una determinada vocación eligen un marcado camino; entonces ¿Como saber cuando nos encontramos ante un hombre que aparentemente es superior y tras él se esconde un hombre pequeño?, un sistema podría consistir en preguntarse: sí este hombre no fuese lo que es, no detectase el cargo que ostenta, ¿ podría o valdría para desarrollarse en otro campo ?, si la respuesta es negativa, nos encontramos, evidentemente ante un hombre pequeño, que si lo despojas de su posición, no sabría afrontar la vida, con el coraje necesario. 

             Y el hombre pequeño busca la superioridad de distintas maneras; unas veces socialmente; otras buscándose, de alguna manera, una posición de fuerza, desde donde pueda sentirse alguien; incluso, a veces el complejo de inferioridad es tan grande, que ciertos hombres llegan a matar para, de alguna manera, sentirse importantes; en efecto, el asesino, ( no el delincuente profesional a sueldo, etc), no responde al tipo que nos han dibujado algunas películas, al hombre duro, de rasgos muy marcados, agresivo...no, el que mata suele ser tímido, un hombre de complejos, un hombre que se sentirá alguien cuando haga algo sorprendente. Y es curioso que ante algunos casos de homicidio o asesinato, escuchamos comentarios :"¡  ¡ Con la cara de buena persona que tenia !"si, en efecto, su apariencia no era la de un hombre duro ni macabro.

            Y sucede que el complejo de inferioridad, la venganza del hombre pequeño, ante la vida, es de signo negativo y hasta mortal, hay muchas maneras de matar: hay quien lo hace con un arma blanca; otros utilizan una de fuego, otros utilizan la palabra, otros la pluma... sí se puede hacer daño de muchas maneras, y eso es lo que puede esperarse de los hombres pequeños que necesitan formar su propio imperio.

 
 

            Los hombres pequeños, su propia pequeñez les ha impulsado siempre a ocupar puestos donde pudiesen ejercer autoridad y mando y de tal guisa trataban de superar su complejo de inferioridad. Ellos estaban preparados para mandar despóticamente, para hacer daño. . . .pero ¿ Lo estaban tanto para sufrir ? En absoluto. Si el hombre pequeño tuviese que sufrir se vendría abajo. Por ello alguien dijo que " Un hombre grande pronto se repone de una desgracia pero un hombre pequeño jamás se repone de un triunfo ". Es decir ni saben soportar una desgracia y los éxitos que pudieran alcanzar le son tan ajenos a su persona que no los saben asimilar y por ello hay un refrán castellano que reza así: " El que nunca ha sido cosa y luego cosa lo hacen. . . .como nunca ha sido cosa. . . ¡ Jesús que cosas que hace !". Por ello, amigo Charly, tus adversarios no serán tus enemigos: tus enemigos serán los envidiosos, los mezquinos, los resentidos. . . .en definitiva ¡ los hombres pequeños !

 
 

Juan Aznar Sánchez

 
     
     
     
 

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