" No, no concibo que todo acabo . . . .", cantaba Antonio Machín, en " Caminemos " , que comenzáis a escuchar como música de fondo de esta página. La cabecera la cubre nuestra modelo y cantante , Mara. Su expresión es la combinación del recuerdo, que se atisba en el lenguaje de los labios , unos trazos de amargura y unas lagrimas a punto de exhalar. . . Un cocktail perfecto que encaja en el juego del amor.

          Decía Beamont y Fletcher que " las lagrimas de una mujer hablan en silencio ". Es cierto pero ese es un lenguaje que tiene profundas y variadas interpretaciones. No siempre las lagrimas son algo negativo. Pueden resultar momentáneamente molestas pero, en muchas ocasiones, la relación amorosa precisa de las lágrimas porque dan un calado mas profundo a esa relación. Algo así como la especies, y, en particular, la pimienta que refuerza el sabor de los platos. Y este planteamiento se puede llevar mucho mas lejos hasta el punto de que Ovidio decía que " tambien existe un placer en el llanto ". Y Ovidio sabía mucho de amor. Quiero recordar que en nuestra sección de " Artículos y ensayos sobre el amor " escribí algún artículo sobre Ovidio y ahí podréis ampliar su pensamiento. Es evidente que el llanto implica una confirmación y ratificación de la existencia de ese amor. Esa sensación ¿ Podría sublimarse con el llanto ? Creo que sí y seguro que Ovidio tambien lo pensaría igual. Y esto nada tiene que ver con el menor atisbo de un espíritu masoquista.

          En la medida que depositas amor estas quedándote desarmado. No sucedería así si lo que depositases fuese algo material; de acuerdo que podrías perderlo mas aunque así sucediese el dolor sería infinitamente menor a cuando lo que pierdes forma parte de tu espíritu. Por eso muchos prefieren no depositar sentimientos. Y quizá también por ello decía Schiller que " quien desee recoger lágrimas que siembre amor" .

          ¿ Llora igual una mujer que un hombre ? Con sinceridad, creo que no. Tampoco los hombres sienten el dolor del parto: sencillamente porque no paren. Su naturaleza es distinta. Mas esto creo que nada tiene que ver con que los hombres amen mas o menos o las mujeres amen mas o menos. Los estados de animo corresponden, como digo, a naturalezas distintas. Mas Tácito llevó el asunto mas lejos todavía considerando que " corresponde a las mujeres llorar y a los hombres recordar ". Se podría pensar que Tácito era un pesimista pero, mas bien creo que podría considerarse un optimista al pensar que los hombres solo " recuerdan " ; habría que responderle a Tácito que, muchas veces ¡ Ni eso ! ; no queda ni el recuerdo ya que la capacidad de olvido es muy fuerte.

          Mas seamos sinceros. Siempre que lloras por amor por un hombre ¿ Realmente es porque lo amas ? Vamos a un caso practico: estas viviendo con Pepe pero ayer te vi enrollada con Arturo. Hoy cortas con Pepe y lloras ¿ Realmente lloras por Pepe ? Creo que no. Si ayer estabas engañando a Pepe con Arturo, hoy no me puedes decir que le quieres. Entonces ¿ Por que lloras ? No lloras por Pepe, lloras por ti, por tu amor propio, porque algo has dejado de tener, de controlar, algo se te ha ido de las manos.

          Y tu Dionisio que has estado engañando a tu mujer hasta la saciedad y por tanto no la quieres ni estas enamorado de ella. Ahora ella de deja y tu lloras y llamas a cualquier programa de radio por la noche para que te den un consejo ¿ Lloras por amor ? No, lloras por cobardía.

          Por tanto, no nos pongamos tan tristes ni exhalemos tantas lagrimas. Mas bien, seamos consecuentes con nosotros mismos. Y dicho todo esto, por supuesto que existe el dolor, la amargura y cuanto representa perder algo que quieres. Si es cierto que lo quieres todas esas emociones son hermosas. Si no es cierto realizas una gran interpretación.

 

 

 
     
     
     
 

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