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CRISTOBALINA FERNÁNDEZ DE ALARCÓN |
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Cristobalina Fernández Alarcón nació y murió en Antequera ( Málaga ). ( 1573 - 1646 ). En su época fue llamada La dulce antequerana Clío. Su gran belleza física y espiritual levantó fuertes pasiones hasta el punto de que en alguna de ellas Pedro Espinosa, al sentirse defraudado, se hizo sacerdote. Lope en El Laurel de Apolo alabó de la poetisa con gran entusiasmo. |
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CANCIÓN |
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| Cansados ojos míos, | |||
| ayudadme a llorar el mal que siento, | |||
| hechos corrientos ríos; | |||
| daréis algún alivio a mi tormento | |||
| que tanto me atormenta | |||
| anegaréis con vuestra tormenta. | |||
| Llora el perdido gusto | |||
| que ya tuvo otro tiempo el alma mía, | |||
| y el eterno disgusto | |||
| en que vive muriendo noche y día; | |||
| que estando mi alegría | |||
| de vosotros ausente, | |||
| es justo que lloréis eternamente. | |||
| ¡ Que viva yo pensando | |||
| por quien tanto de amarme se desdeña !; | |||
| que cuando estoy llorando | |||
| haga tierna señal la dura peña, | |||
| y que a su zahareña | |||
| condición no la mueven | |||
| las tiernas lluvias que mis ojos llueven! | |||
| ¡ Sombras que en noche oscura | |||
| habitáis de la tierra el hondo centro, | |||
| decidme ¿ por ventura | |||
| iguala con mi mal el de allá dentro ? | |||
| Mas ¡ ay ! que nunca encuentro | |||
| ni aun en el mismo infierno | |||
| tormento igual a mi tormento eterno. | |||
| ¿ Cuando tendrá, alma mía, | |||
| la tenebrosa noche de su ausencia | |||
| fin, y en dichoso día | |||
| saldrá el alegre sol de tu presencia ? | |||
| Mas ¿ Quien tendrá paciencia ? | |||
| Que es la esperanza amarga | |||
| cuando el mal es prolijo y ella es larga. | |||
| Oh tu, sagrado Apolo, | |||
| que del alegre oriente al triste ocaso, | |||
| el uno y el otro polo | |||
| del cielo vas midiendo paso a paso, | |||
| ¿ has descubierto acaso | |||
| desde tu sacra cumbre | |||
| el hemisferio a quien mi sol da lumbre ? | |||
| Diráste, si lo esconde | |||
| en sus dichosas faldas el aurora, | |||
| lo mal que corresponde | |||
| a aquesta alma cautiva, que le adora; | |||
| y como siempre mora | |||
| dentro el pecho mío, | |||
| tan abrasado cuando el frío es frío. | |||
| Infierno de mis penas, | |||
| fiero verdugo de mis tiernos años, | |||
| que con fuertes cadenas | |||
| tienes el alma presa en tus engaños, | |||
| donde los desengaños, | |||
| aunque se ven tan ciertos, | |||
| cuando llegan al alma llegan muertos. | |||
| Yo viviré sin verte | |||
| penando, si tú gustas que asi viva, | |||
| o me daré la muerte, | |||
| si muerte pide tu piedad esquiva; | |||
| bien puedes esa altiva | |||
| frente ceñir de gloria | |||
| que amor te ofrece cierta la victoria. | |||
| Tuyos son mis despojos | |||
| adorna las paredes de tu templo; | |||
| que tus divinos ojos | |||
| vencedores del mundo los contemplo; | |||
| ellos serán ejemplo | |||
| de ingratitud eterna, | |||
| ¡ Ay ojos ! ¿ quien os viera ! | |||
| que no hubiera pasión tan inhumana | |||
| que no se suspendiera | |||
| con vista tan divina y soberana. | |||
| Quedara tan ufana, | |||
| que el pensamiento mío | |||
| cobrara nuevas fuerzas, nuevo brío. | |||
| Si amor, que me transforma, | |||
| quitándome el pesado y triste velo, | |||
| me diera nueva forma, | |||
| volara, cual espíritu, a mi cielo, | |||
| y no abatiera el vuelo, | |||
| que yo rompiera entonces | |||
| de cualquier imposible duros bronces. | |||
| No estuviera seguro | |||
| el monte mas excelso y levantado, | |||
| ni el mas soberbio muro, | |||
| de ser por mis ardides escalado, | |||
| y a despecho del hado, | |||
| descendiera, por verte, | |||
| al reino oscuro de la oscura muerte. | |||
| Mil veces me imagino | |||
| gozando tu presencia, en dulce gloria, | |||
| y con gozo divino | |||
| renueva el alma su pasada historia; | |||
| que con esta memoria | |||
| se engaña el pensamiento, | |||
| y en parte se suspende el mal que siento. | |||
| Mas como luego veo | |||
| qu´es falsa imagen, que cual sombra huye, | |||
| aumentase el deseo, | |||
| y ansias mortales en mi pecho influye, | |||
| con que el vivir destruye: | |||
| que amor en mil maneras | |||
| me da burlando el bien, y el mal de veras. | |||
| Canción, de aquí no pases, | |||
| cese tu triste canto; | |||
| que se deshace el alma en triste llanto. | |||
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