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La fundación del Convento se debe a Alfonso VI quien lo entregó a las
monjas benedictinas. Mas adelante, cuando vino a España Isabel de
Portugal, una de sus damas, Doña María de Silva realizó una fuerte
donación para la ampliación del Convento. La obra corrió a cargo de
Nicolas de Vergara el Mozo mas el proyecto fue modificado por Juan de
Herrera. En todo este proceso un personaje clave fue el Déan
catedralicio Don Diego de Castilla quien aportó su fortuna personal al
proyecto y además mantenía una gran amistad con Doña María de Silva,
desde que llegó a España a la edad de trece años, de quien era su
albacea testamentario. A Don Diego le debe el Greco haber realizado su
primer trabajo en Toledo consistente en el retablo mayor. |
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