VIÑETA REALIZADA SOBRE EL CUADRO DE FERNANDO VII. GOYA. MUSEO DEL PRADO. MADRID

 
     
     
     
     
     
     
     
 

ABSOLUTISMO: FERNANDO VII

 
     
     
             
 

          En el marco del Derecho Político el absolutismo se basa en la existencia de un Rey único, vitalicio, hereditario y teocrático. La teocracia basaba el poder del monarca en que lo recibía de Dios. Al Monarca se le consideraba investido de poderes divinos. Es curioso que cuando Francisco I de Francia, durante sus luchas con Carlos I de España, es encarcelado en Madrid, en la Torre de los Lujanes ( frente al Ayuntamiento ) cuando salió de su prisión le esperaban gentes del pueblo, algunos enfermos, esperando que el Rey les tocase con su mano para impregnarles curación; Francisco I les tocaba con su mano y les decía: Yo te toco pero Dios te cura. Y este poder divino que tenia el Monarca y que recibía de Dios será así hasta que Napoleón I en la ceremonia de su coronación le quite la corona al Arzobispo de Paris y se corone el mismo. 

 
 

           Naturalmente para que el régimen político absolutismo se mantuviese vivo era necesaria la presencia de un Ejército fiel al Monarca y todo el sistema de administración y burocrático era, igualmente, controlado por el poder. El ejemplo por antonomasia del absolutismo lo represento la Monarquía francesa. Si durante el siglo XVI el poder de las regiones se va difuminado y eliminando en favor del poder central, durante el siglo XVII, también conocido como el Siglo de los Ministros, destacaron dos Cardenales de gran importancia: Richelieu y Mazarino; ambos controlaban todo el aparato del Estado. Mas a la muerte de Mazarino, Luis XIV ejerce un autentico poder personal. El absolutismo terminará con la decapitación de Luis XVI y la Reina Maria Antonieta y la Revolución Francesa.

 
 

           Por lo que respecta a España, tras la Guerra de la Independencia, las Cortes se reúnen en Madrid en 1.813 y reconocen a Fernando VII Rey de España que, desde su destierro en Valençay,  entra en Madrid el 22 de Marzo de 1.814 y recibe el Manifiesto de los Persas que era una declaración de adhesión al Rey. Desde el primer momento su política será totalmente absolutista. Naturalmente ello provocaría un desencanto y desengaño en todos los españoles que habían luchado contra las tropas francesas en la Guerra de Independencia, los constitucionalista que habían creado la Constitución de Cádiz de 1.812 y gran parte del pueblo en general. Fernando VII consagra su absolutismo restableciendo el Consejo de Castilla, destituyendo a los alcaldes, restableciendo las Capitanías Generales, arrestando a los militares liberales de África, restableciendo la Inquisición, restaurando la Compañía de Jesús, persiguiendo a la masonería que había tenido una fuerte intervención en la Constitución de Cádiz. . . .Ante tal situación se producen una serie de pronunciamientos militares: Espoz y Mina en 1.814, un años después Díaz Porlier, y en 1.817 el General Lacy. El 1 de Enero de 1.810 el General Rafael de Diego en Cabezas de San Juan proclama la Constitución de Cádiz. El 7 de Marzo y ante la sublevación popular ante el palacio Real de Madrid, Fernando VII se ve obligado a aceptar la Constitución de Cádiz; regresan los liberales y afrancesados y comienza el Trienio Liberal. Mas, al propio tiempo, el Rey y el Partido Realista forman la Regencia de Urgel para la restauración absolutista  a la cabeza de la cual estaba el Marques de Metaflorida, el Barón de Eroles y Jaime Creix.

 
 

          Todo este ambiente de luchas internas es aprovechado por las Colonias americanas para conseguir su independencia: si en 1.810 Buenos Aires estaba en poder de la Junta Revolucionaria, el 5 de Julio de 1.811 Simón Bolivar declara la independencia de Venezuela y Paraguay. Igual sucederá con México y  golpe decisivo tendrá lugar en Perú con la Batalla de Ayacucho en 1.824.

 
 

          La Santa Alianza había agrupado a Rusia, Prusia, Austria y Francia para la defensa del absolutismo y Fernando VII solicitará su ayuda amparándose en el Congreso de Viena. La Santa Alianza decide intervenir en España y el 22 de Enero de 1.822 se firma un Tratado secreteo que permitirá a Francia intervenir en España lo que haría con llegada a la península, el 7 de Abril de 1.823,  de los Cien Mil Hijos de San Luís. Ante tal suceso el Gobierno liberal se refugia en Cádiz manteniendo al Rey como rehén. La situación quedó solucionada cuando el Rey jura el respeto a las libertades de los españoles pero el Rey, viéndose robustecido con la guarnición francesa, vuelve a suspender la Constitución de Cádiz el 1 de Octubre de 1.823. La muerte de Fernando VII en 1.833 cierra el periodo absolutista mas nos dejará como herencia un nuevo conflicto no menos importante: el sucesorio y las guerras carlistas.

 
     
     
     
 

Ir a Sumarios Históricos