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Yo era uno de esos que se sienta ahí. A mi no me podéis ver porque en esos momentos no se me ocurrió otra cosa mejor que casarme. Y me estaba casando. Ellos fueron mis testigos pero también eran mi Cátedra de Derecho Internacional Público. Resultaba difícil encontrar una imagen donde estuviese toda la Cátedra. En esta imagen faltan algunos que no fueron testigos, pero está la mayoría y por ello la elegí. El titular de la Cátedra era D. Luis García Arias, segundo por la izquierda. A continuación se encuentra Fernando Maria Castiella y Maiz que fue Ministro de Asuntos Exteriores e impartía los cursos de Doctorado. La Cátedra constituía una gran familia y se asemejaba mas a una cátedra del siglo XVI que a una actual. Mas todo ello era posible merced a la gran personalidad de García Arias. Resulta muy difícil aglutinar a todos esos señores que veis ahí; todos ellos tenían sus profesiones independientes, en las cuales eran altos cargos. No necesitaban económicamente la Universidad; había diplomáticos, altas graduaciones miliares, ejecutivos de gran nivel. . . Si estaban en ella es por que les gustaba la disciplina y porque admiraban al maestro. Nuestra actividad académica se desarrollaba en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense pero también en el CEU, Universidad Maria Cristina de San Lorenzo de El Escorial ( yo era el profesor adscrito de la Cátedra ), Sociedad de Altos Estudios Internacional, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en la sección jurídica que se encontraba donde está ahora el Senado. Trabajos en las Revistas e Derecho Internacional, de Política Internacional, en el Anuario Jurídico Escurialense y en diversas revistas extranjeras, los abastecía nuestra Cátedra. Existía un ambiente de trabajo y de estudio muy a fondo. En los años que estuve en la Cátedra, otros compañeros profesores mas antiguos que yo consiguieron la Oposición a varias Universidades españolas. Cierto día García Arias me invitó a comer en el aeropuerto de Barajas. Se marchaba a México a impartir unas clases. A su regreso a Madrid me telefoneo desde el Hospital. Al parecer había contraído una amebiasis. Tras dos fuertes intervenciones quirúrgicas, falleció muy joven siendo Vicerrector de la Universidad Complutense. Fuimos a enterrarle a su pueblo natal en Orense, Chantada y a nuestro regreso todo aquello que durante años funcionó de maravilla no fue posible su continuidad. Faltaba el Maestro. Si vinieron otros Catedráticos pero ninguno de los que con él estábamos éramos hombres de trabajar con cualquiera ni de cambiar de ideas de la noche a la mañana. No lo hicimos. Y esta es la razón por la que ahora prefiero contaros chistes, dibujar bellas damas y decir cuantas tonterías se me ocurran, todo antes de colaborar con lo que no creo. Ahora, quizá, comprendáis la filosofía de este portal. Mas en cambio tengo la suerte de poder contar con los recuerdos de haber conocido y trabajado con auténticos maestros. |
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