En el anterior epígrafe, al hablaros de mis recuerdos en la Cátedra de Derecho Internacional Público , ya os maticé algunos rasgos de la personalidad de García Arias. Murió muy joven y ello le impidió continuar su gran labor de enseñanza y formación de Escuela. No obstante le dio tiempo de formar a grandes Catedráticos, hoy en activo, como Pecourt, Pastor Ridruejo, Fernández Flores, Manuel García. . .y otros. Su actividad investigadora fue amplia y profunda.

          Pero ya, al margen de su gran formación académica, un rasgo de gran importancia era su humanidad. Esta característica unida a su gran personalidad y poder de dirección hizo posible que aquel grupo de juristas formasen una autentica Cátedra. Cada uno de ellos - que tenían grandes puestos en sus respectivos trabajos - se unieron en torno a esa idea que fue posible por la conjunción de cuantas características os señalo en la figura del Maestro.

          Muerto García Arias podía haberle sustituido otro. Mas resulta verdaderamente difícil , después de trabajar en las condiciones de que os hablo, trabajar con el primero que pueda llegar. Ninguno de nosotros teníamos necesidad de ello y los que mas pudieran tenerla tampoco lo hicieron. Aunque pueda parecer una tontería para algunos, para otros- entre los cuales me cuento - aun tienen mucha importancia las palabras " admiración " y " lealtad ". Durante años hemos seguido fieles a esas palabras  y por lo que a mi respecta continuare hasta la muerte.

 

 

 

 

 

          A continuación os reproduzco un resumen de las obras de García Arias. Esta relación consta en una de sus últimas obras, el Corpus Iuris Gentium, una colección de tratados y textos internacionales completísima. Además de los libros, su ingente  trabajo en Estudios abarcando las diferentes ramas del Derecho y la Política Internacional, sus Prólogos, tiene también una actividad como traductor muy importante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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